El vestido que os enseño hoy es el LWD preferido de mi armario. Lo compré el año pasado por estas fechas, y me gusta tanto.. que me lo pongo en contadas ocasiones( que contradicción no??) para días en los que quiero verme un poco más especial. ¿ No os pasa a vosotras que cuando os gusta mucho una prenda no os la ponéis demasiado porque no queréis que se estropee?
Este look es el que llevé hace unas semanas para un bautizo. No había que ir excesivamente arreglado, pues era en petit comité y sin grandes excesos, algo cercano y familiar. Decidí poneme este vestido, que me encanta por la forma y lo ligerito que es( tiene un tacto maravilloso) y para completar el look con los complementos, también elegí de entre mis favoritos. Estos tacones en color camel,válidos para mil ocasiones por lo fácil que combinan con todo, son los más alto que tengo pero aún así los más cómodos... (la plataforma que tienen delante son una bendición para mis pies, jajaja) lo que los hace mis zapatos preferidos. Y este clutch de Zara, que el año pasado triunfó y yo encontré al final de las rebajas a un precio casi,casi regalado!! Aún no lo había estrenado, y su gran día fue en una ocasión especial como un bautizo, no se merecía menos ;)
¿Qué os parece? Espero que os guste y os sirva de inspiración. Que tengáis una tarde estupenda y un buen comienzo de semana. A ser felicesssss!!


Vestido: Bershka
Zapatos: Blanco
Clutch: Zara
Gafas sol: D&G
Lorena







